domingo, 19 de diciembre de 2010

El cirujano

Este cuento refleja mucho lo que pienso sobre el sentido de la vida. Me lo ha mandado una amiga llamada Isabel.

El cirujano   


Mañana en la mañana abriré tu corazón le explicaba el cirujano a un niño. Y el niño interrumpió: -¿Usted encontrará a Jesús allí?

El cirujano se quedó mirándole, y continuó: -Cortaré una pared de tu corazón para ver el daño completo.


Pero cuando abra mi corazón, ¿encontrará a Jesús ahí?, volvió a interrumpir el niño.

El cirujano se volvió hacia los padres, quienes estaban sentados tranquilamente.


Cuando haya visto todo el daño allí, planearemos lo que sigue, ya con tu corazón abierto.


Pero, ¿usted encontrará a Jesús en mi corazón? La Biblia bien claro dice que Él vive allí. Las alabanzas todas dicen que Él vive allí...

¡Entonces usted lo encontrará en mi corazón!

El cirujano pensó que era suficiente y le explicó:

 
Te diré que encontraré en tu corazón..

Encontraré músculo dañado, baja respuesta de glóbulos rojos, y debilidad en las paredes y vasos. Y aparte me daré cuenta si te podemos ayudar o no.

¿Pero encontrará a Jesús allí también? Es su hogar, Él vive allí, siempre está conmigo.

El cirujano no toleró más los insistentes comentarios y se fue. Enseguida se sentó en su oficina y procedió a grabar sus estudios previos a la cirugía: aorta dañada, vena pulmonar deteriorada, degeneración muscular cardiaca masiva. Sin posibilidades de trasplante, difícilmente curable.


Terapia: analgésicos y reposo absoluto.


Pronóstico: tomó una pausa y en tono triste dijo: muerte dentro del primer año. Entonces detuvo la grabadora. Pero, tengo algo más que decir: ¿Por qué? Pregunto en voz alta ¿Por qué hiciste esto a él? Tú lo pusiste aquí, tú lo pusiste en este dolor y lo has sentenciado a una muerte temprana. ¿Por qué?



De pronto, Dios, nuestro Señor le contestó:


El niño, mi oveja, ya no pertenecerá a tu rebaño porque él es parte del mío y conmigo estará toda la eternidad. Aquí en el cielo, en mi rebaño sagrado, ya no tendrá ningún dolor, será confortado de una manera inimaginable para ti o para cualquiera. Sus padres un día se unirán con él, conocerán la paz y la armonía juntos, en mi reino y mi rebaño sagrado continuará creciendo.

El cirujano empezó a llorar terriblemente, pero sintió aun más rencor, no entendía las razones. Y replicó:

Tú creaste a este muchacho, y también su corazón ¿Para qué? ¿Para que muera dentro de unos meses?

El Señor le respondió: Porque es tiempo de que regrese a su rebaño, su tarea en la tierra ya la cumplió.

Hace unos años envié una oveja mía con dones de doctor para que ayudara a sus hermanos, pero con tanta ciencia se olvidó de su Creador.

Así que envié a mi otra oveja, el niño enfermo, no para perderlo sino para que regresara a mí aquella oveja perdida hace tanto tiempo.

El cirujano lloró y lloró inconsolablemente.

Días después, luego de la cirugía, el doctor se sentó a un lado de la cama del niño; mientras que sus padres lo hicieron frente al médico.

El niño despertó y murmurando rápidamente preguntó:

-¿Abrió mi corazón?

Si - dijo el cirujano

-¿Qué encontró? preguntó el niño

Tenías razón, encontré allí a Jesús .


Diario de tarde

Seis de la tarde. Un frio típico de la época. Voy por la Avenida de Madrid y me fijo en una tienda de frutos secos. Al lado de ella, un hombre de unos 35 años, de rodillas, pidiendo limosna con un cartel que decia algo asi  como que era pintor sin trabajo y que no tenía ni techo donde dormir.

Tenia  la necesidad de darle algo. Pero allí justo no puedo parar. Me voy a una parada de taxis a unos 100 metros y aparco el coche. Entro a los frutos secos, me compro algo para que me den cambio y al salir le doy 7 euros. Me dice: muchas gracias señor y le contesto que no hay de que. 

Sentí el impulso de ir a darle algo. LLevaba colgado un rosario por el cuello. Tenía cara de buen hombre. Tiene que ser muy duro tener que llegar a eso. Y no penseis que a mi me sobra el dinero, tengo la cuenta en números rojos con esto de estudiar y la crisis......pero que mínimo que ayudar al que tiene menos que yo, porque yo al fin y al cabo soy muy afortunado y al fin y al cabo TODOS somos iguales. 



Paz y bien y os doy un pequeño consejo. Cuando paseis cerca de una persona que pide, que se ve que realmente lo necesita, darle lo que podais.. y mirarlo a los ojos cuando lo hagais.

Un saludo y gracias por leerme.

Paz y bien

sábado, 4 de diciembre de 2010

Diario de tarde

Ocho de la tarde. Había quedado con un amigo sacerdote que salía de misa para hablar un rato.
Al salir, en medio de las escaleras había tres chicas de unos 17 años. Cuando pasa mi amigo cerca de ellas salta una: "Que me se cae una teta" .. lo dice para hacer la gracia y fastidiar al sacerdote.

Mi amigo, que peina canas y no se corta ni un pelo, se gira y le dice algo como: " Si has querido hacer la gracia niña no te ha salido muy bien". No recuerdo exactamente la frase pero fue algo asi....

Entra al coche y se empieza a reir y me dice: " que susto les he debido de dar a estas pobres niñas"..La culpa la tienen los curas porque cuando les insultan y les dicen cosas se callan.
Yo pienso igual que él; se puede ser bueno , pero no dejarse pisar por gente sin escrupulos.. aunque estas pobres chicas es sencillamente ignorancia.

Un saludo y gracias por leerme.

Paz y Bien.