domingo, 15 de mayo de 2011

Diario de noche

Madrugada del viernes. Me alquilo de emisora en el barrio del Arrabal con una pareja de unos 58 años. Él, español y ella latinoamericana.
El hombre se monta delante. Iban a la estación, ya que su mujer se iba unos meses a su pais de origen.
El señor me empieza  a contar su historia. Su primera mujer falleció con 29 años y dos niños pequeños. Al contarme eso, le pregunté como había criado los hijos el solo y me dijo: Me ayudo muchisimo una monja que trabajaba en la Academia General Militar. La monja murió hace poco.
Estas lineas es el pequeño homenaje a esa gran monja, que dento de la discrección, hizo camino de santidad.

Este buen señor, que llevaba una camisa Hawaiana tipica de las peliculas españolas, me comento que tras treinta y sietes años y medio en la misma empresa lo habian despedido por la crisis. Llevaba toda la vida en la misma. 

Es una buena persona,me dejó propina y me dijo que tuviera buena noche.

Un saludo a todos y gracias por leerme.

1 comentario:

  1. Marco, prestas atención a las pequeñas cosas de la vida cotidiana y das valor a ellas.
    Esto es lo que me encanta en tu blog

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