domingo, 8 de julio de 2012

Diario de Mañana





Diez de la mañana. LLevo varios dias intentando cambiarme el horario y trabajar por la mañana, aunque no se si lo conseguiré.

Me alquilo en un hotel. Sale un Sacerdote de mi edad con su madre, que iba en silla de ruedas. Eran sevillanos. La madre tenía polio en una pierna, como la mia.

El sacerdote era serio, el tipico Sacerdote joven que es discreto en palabras.
Por el camino hablo con la señora, muy simpatica. Iban a coger el AVE.

Al llegar al destino, me dice el Sacerdote cuanto es: y le contesto: " Estan de suerte, en este taxi la Iglesia no paga". Nunca cobro ni a Sacerdotes ni a Monjas.

Se quedan muy sorprendidos. El Sacerdote sale y me dice que la Palabra de Dios dice que al jornalero hay que pagarle su jornal. Yo le respondo que "reze por mi ". Insiste pero me niego a aceptar el dinero.

Me pregunta como me llama. Él, se llama Jose Antonio.

Me da las gracias y me dice que por supuesto rezará por mi.

Me siento bien no cobrandole a los Sacerdotes y Monjas porque considero que su vida es una vida llena de sacrificios y adversidades y más sobre todo en los tiempos que vivimos. Así que un soplo de aire fresco no les viene mal.

Además , cuando estan en mi taxi, me siento como si estuviera en Familia.

Un saludo y gracias por leerme.

5 comentarios:

  1. Hola Marco,sólo te conocí una noche, y eres la mejor persona que he conocido. Gracias por ayudarme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Anonimo. No recuerdo quien eres, pero te agradezco tus palabras. un abrazo

      Eliminar
  2. Reza por el staff de Gómez Laguna


    Allí donde están vuestras aspiraciones, vuestro trabajo,

    vuestros amores, allí está el sitio de vuestro encuentro

    cotidiano con Cristo. Es en medio de las cosas más materiales

    de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a

    Dios y a todos los hombres. En la línea del horizonte, hijos

    míos, parecen unirse el cielo y la tierra. Pero no, donde de

    verdad se juntan es en vuestros corazones, cuando vivís

    santamente la vida ordinaria..."

    ResponderEliminar