Doce de la madrugada. Paseo de Echegaray. Una chica joven, en la parada del autobus me levanta la mano.
Se acerca a mi ventanilla del copiloto y me dice: me puede llevar a casa y que mañana se lo pague mi empresa?
Sonaba raro NO, rarisimo. No me pareció bien dejar a la chica allí y le dije que subiera. Iba bastante lejos. A un barrio rural. Se hizo el silencio todo el viaje. Yo la miraba por el espejo. No era muy agraciada, y la verdad que parecia que intelectualmente no era muy completa.
Al llegar , por supuesto la deje en la puerta de casa le digo: Bueno y quien me paga esto a mi. Y me dice: Endesa...la verdad que sonreí; sabia que no iba a cobrar.
Le pedí el dni para apuntarme sus datos y le hice un recibo. Le di mi tarjeta y le explique que tenía que ir a la emisora a pagarme los 15,20 euros.
Me dijo: mañana me lo pagan e iré a pagar. Mañana era ayer. No se si cobraré, pero por lo menos yo se que hice lo que tenia que hacer.
Un saludo a todos y gracias por leerme.
Bien hecho, Marco.
ResponderSuprimirUn abrazo desde Ciudad de México.
Cuídate, Dios te bendiga, luego nos leemos.
Hiciste bien en llevarla amigo. no hay nada más grato que ayudar a los demás. Enhorabuena por el blog, lo acabo de conocer y me he registrado como seguidor. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea. http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/
ResponderSuprimirSerá ficción o será realidad. Encontrar a una persona que busque en la vida otra rentabilidad distinta al puro dinero es un espejismo o una suerte que no ha de dejarse pasar. Enhorabuena. Mi reconocimiento, admiración y respeto.
ResponderSuprimirGracias Francisco Javier!!
ResponderSuprimirPor cierto, al final me engaño y no he cobrado
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