lunes, 16 de agosto de 2010

Diario de tarde

Me para un hombre mayor, con dicultad para andar, al entrar le digo buenas tardes; el hombre no me contesta, a lo que pienso para mi: vaya maleducado. Hablaba raro, cuando de repente me giro y veo que me dice que era sordomudo. Al darme cuenta, activo todos mis mecanismos para entender con el por gestos. Para dejarle en la puerta de su casa, habia que dar un poco de vuelta. El taximetro marcaba 5,39. Me da un billete de diez; y como me cayo bien le cobro 5. El hombre, sonrie, porque ve que le había hecho descuento; se busca por el bolsillo, y me deja un euro de propina.
Que buena persona. Dios le ha dado durante toda su vida la tribulación de no oir, pero a su vez , le ha dado un corazón grande. 


Gracias por leerme. Paz y Bien

2 comentarios:

  1. Hola Marco.Me ha encantado verte por el blog de la libreria.¿Que tal ta va la vida?A nosotros ya ves que nos gusta meternos en "complicaciones",jejeje.
    Muchos besos

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  2. Siempre he querido tener una libreria!! que gran idea y que gran oficio!! ya hablaremos.. decirme que libros vais a traer que os comprare.

    un abrazo y mucha suerte, que seguro que la teneis. Y vuestro amigo el sacerdote que tal??

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